viernes, 28 de octubre de 2011

El embarazo: primera visita al ginecólogo y qué leer

Una vez conseguimos el ansiado positivo en el test... nos convertimos en paranoicas de la información acerca de nuestro estado. Bueno, al menos ese fue mi caso: quería saber qué me iba a pasar y cómo "hacerlo" bien. Tras unos días, acudía a mi ginecólogo para confirmar el embarazo y ver que todo iba bien.
Todo iba bien... la pequeñaja era apenas una "borrasca" en la ecografía, pero estaba allí y ¡¡¡ya pudimos oir su corazón!!! Recuerdo la cara de mi marido... es increíble poder escuchar el corazón de tu hijo cuando apenas hace unas semanas que fue concebido. 
En la primera visita al ginecólogo me pidieron analítica completa (también con pruebas adicionales como el VIH, hepatitis, anticuerpos de varicela, toxoplasmosis, rubeola, citomegalovirus...), además de la ecografía y de comprobar que el estado general es bueno. El ginecólogo me recomendó nada de tabaco (yo ya no fumaba), alcochol nada o muy poco (vamos, que una copa de vino de vez en cuando no pasa nada pero que mejor suprimirlo), cuidar la alimentación (sana y variada... también para evitar coger muchos kilos) y ejercicio moderado.
No quiso recomendarme ningún libro específico de lectura, pero sí me dijo que "qué esperar cuando se está esperando" parecía estar bien. Yo ya me lo había comprado y, efectivamente, es muy útil para mamás primerizas. El libro te indica semana a semana la evolución, qué esperar en las visitas al ginecólogo, lo que puedes sentír (muy útil si te entra alguna obsesión como "por qué me pica la barriga" o cosas así). También trae una apartado de enfermedades graves que pueden pasar y que te recomiendan no leer si no te afectan... de hecho, yo no lo leí y así lo aconsejo... no vale la pena darles vueltas a cosas que no te afectan.
Aparte de eso, el mejor consejo del ginecólogo que creo que se puede aplicar a la crianza en muchas cosas: NO HAGAS CASO DE LO QUE TE DIGA LA GENTE. Todo el mundo parece autorizado a dar su opinión o contar casos escabrosos cuando una está embarazada: desde los partos tormentosos que duran semanas y en los que pides cesárea y anestesia a gritos hasta supuestas amigas o conocidas a las que tras picarles la barriga les salió un niño con tres cabezas... Generalmente, la gente no anda explicando por ahí los embarazos maravillosos que han tenido la mayoría de las mujeres, ni los partos normales y felices... parece que todos llevamos un jorge javier dentro y tenemos que explicar los casos dramáticos (muchas veces sin información, con información incompleta o directamente inventándonos cosas). Además... es curioso, siempre lo hacemos cuando a la persona a la que se lo contamos le puede afecta más a una embarazada primeriza). Por tanto, NI CASO...ni a cosas en internet ni a comentarios de portera o vecina... si tenéis dudas o algún problema... al médico o a la comadrona que son quiénes os pueden ayudar de verdad.
(Por cierto: el picor en la barriga que se puede sentir en ciertos momentos del embarazo se produce porque al estirarse la piel para hacer espacio al bebé, ésta se reseca y queda tirante y, a veces, pica... pica mucho. El mejor remedio en mi caso fue aplicar aceite de rosa mosqueta o de almendras tras cada ducha y antes de irme a dormir. Si el aceite puede ser ecológico y sin químicos, mejor que mejor. Por cierto, cuando mi bebé ya se movía aprovechaba el momento de darme el aceite por la noche para darle un "masage" al bebé... muchas veces lo hacía mi marido y creo que eso también ayuda a los papás a conectar con su hijo).

martes, 18 de octubre de 2011

Recomendaciones para conseguir el embarazo

Con la experiencia que tengo os puedo dar algunas recomendaciones que a mí me ha servido (huelga decir que lo primero es mantener relaciones sexuales con una persona del sexo opuesto):

1. No obsesionarse con el tema: esto parece fácil, pero no lo es... sobretodo cuando pasa el tiempo se puede hacer muy difícil. No olvidéis que el primer destino del sexo no es conseguir el embarazo sino disfrutar, tener intimidad con la pareja, compartir momentos especiales... si véis que eso se pierde... hablad!!
2. No decir a todo el mundo que "vais a por un bebé": Esto también es muy personal. En mi caso, no le dijimos a nadie que estabamos intentando tener un bebé... creo que sólo se consigue más presión todavía de la que ya hay (al menos en los casos de parejas que, como la nuestra, ya llevan años juntos). Es habitual que todo el mundo presione con el tema de: ¿y los niños para cuando? Creo que lo mejor es dar largas o decir que uno no se lo plantea para intentar que el tema no vuelva  a salir... cuando la gente hace esos comentarios nunca piensa que uno puede tener problemas para conseguir un bebé y lo que pueden doler las preguntas sobre el tema. Una cosa que he aprendido es a no sacar el tema con las parejas que no tienen bebés... siempre intento pensar antes que, a lo mejor, no pueden (claro que también puede ser que no quieran lo que es igualmente respetable).
3. Darse tiempo: El embarazo no tiene porque ser cosa de 1 mes ni de dos. En principio, si sois una pareja sana y "joven" (es decir, la mujer por debajo de los 35 años aproximadamente), os van a decir que esperar 2 años hasta el embarazo no indica problemas de fertilidad. Si sois más mayores, pueden recomendar pruebas más concretas al año porque se supone que hay menos tiempo para recurrir a la "ciencia" para conseguir un embarazo. Igualmente, recomiendo que comentéis con vuestro ginecólogo que queréis conseguir un embarazo para que os revise "a fondo" y verifique que no hay ningún problema a priori.
4. Dejar de fumar: Creo que es importante dejar de fumar de beber (en exceso... tampoco os obsesionéis) y lo mismo para otro tipo de drogas. Aparte de que  pueden interferir en la fertilidad, es importante que la mami esté sana para que el embarazo vaya bien (lo ideal sería que los papis también se apunten al carro... que también es bueno un papi sano)
5. Si se retrasa el embarazo hay productos de compra en farmacia para verificar la ovulación y los días más fértiles. En mi caso, utilicé los de Clearblue y me fueron muy bien. Su uso es fácil... eso sí, son caros y con el paso de los meses una acaba hasta las narices de mear en un palito. Un comentario: en Andorra salen escandalosamente más baratos!!! Lo que me indica que aquí les sacan mucho más margen de beneficio.
6. Las terapias alternativas pueden ayudaros: buscad un buen profesional que os dé confianza y, a ser posible, que trate casos de infertilidad. Como ya os he dicho nosotros recurrimos a la acupuntura, osteopatía y homeopatía. Creo que estos métodos pueden ayudar en caso de infertilidad grave puesto que, como mínimo, pueden ayudaros a estar más relajados y eso facilita el embarazo.
7. Si vais a recurrir a una clínica de fertilidad: hablad sobre lo que estáis dispuestos a hacer para lograr un embarazo. Los procesos para lograr el embarazo con la ayuda de la ciencia son muy variados y requieren procesos más o menos largos y más o menos invasivos, también son procesos caros y pueden minar la estabilidad de cualquier pareja. Nosotros finalmente no tuvimos que recurrir a esto, pero creo que debe ser muy duro porque los médicos pueden acabar invadiendo la intimidad de la pareja. Sobretodo, hablad mucho del tema.

Básicamente, tened en cuenta que los días fértiles de la mujer son un par en cada ciclo menstrual y que no es tan fácil como parece "acertar" en el momento. Es importante que el coito coincida en esos días fértiles, pero creo que es más importante para la estabilidad de la pareja a largo plazo no obsesionarse con las fechas en las que "hay que hacerlo"... que al final parece una obligación y no se debe olvidar que lo que se busca es conseguir un nuevo miembro para la familia y eso debería ser bonito.

Cuando las cosas no son como uno pensaba (3ª parte)

Antes de decir cómo fueron las cosas tras las vacaciones de verano, comentaros que, además de seguir con la medicina tradicional, en nuestro caso también acudimos a la medicina alternativa para ayudar a solucionar nuestro problema. En este caso, mi pareja acudió a acupuntura y yo combiné homeopatía y osteopatía. No puedo decir si esta medicina tuvo algo que ver con el embarazo, si nos ayudó a estar más tranquilos o qué porcentaje de éxito pueden tener en cada caso estas terapias... pero siempre recomendaría intentarlo con terapias alternativas antes de acudir a una clínica de fertilidad (aunque creo que esto es algo muy personal y que depende mucho de cada caso). Eso sí: es imprescindible verificar que los profesionales son de fiar (en mi caso, mi homeópata está especializada en ginecología y también es ginecóloga y mi osteópata también tiene titulación acorde y demostrable).

Como iba contando... volvímos de vacaciones de verano y... bueno, todavía nos lo pensábamos... llevábamos más de 2 años intentando el embarazo pero desde que controlábamos la ovulación y los días fértiles hacía sólo unos meses... Decidimos acudir a una clínica a la vuelta de unas vacaciones que nos quedaban en octubre. Así haríamos lo que tuviéramos que hacer con las pilas cargadas.
Los primeros días de vacaciones nos íbamos a Andalucía (a Granada para empezar)... y... tuve un retraso. Como ya había pasado tantas cosas, no quise hacerme ilusiones aunque ahora llevaba todo más controlado. Decidí esperar una semana de retraso antes de hacer nada, por tanto, me haría el test justo el mismo día de salir de vacaciones... llegó el sábado y mientras nos preparábamos para coger el coche y cruzar España... me hice el test y... SALIÓ POSITIVO (no había carita sonriente pero sí dos barritas rosas que decían que sí.... que estaba embarazada). Sencillamente, cualquier cosa que escribiera para describir los momentos siguientes no sería suficiente... así que, lo dejo a vuesta imaginación.
El viaje había comenzado.

Cuando las cosas no son como uno pensaba (2ª parte)

Mientras coordinaba mis visitas a la endocrina y al ginecólogo dejé los test de embarazo porque me deprimía con cada test negativo. Además, al tener ciclos irregulares, tampoco me servían de mucho. Me pasé a los test de ovulación y posteriormente a los test de fertilidad (en mi caso, me compré el aparatito de clearblue y me hacía varios "test" de fertilidad al mes para controlar cuándo ovulaba -si lo hacía- y así saber los días "óptimos" para concebir).

Cuando las cosas no son como uno esperaba todo, creo que se corre el riesgo de "protocolizar" la relación y perder de vista la intimidad que debe haber en toda pareja. Por aquel entonces nos planteamos hasta dónde íbamos a llegar en caso de que el embarazo no llegara. Creo que es un paso a tener en cuenta porque sinó es fácil que, una vez se consulta una clínica de fertilidad, se pierda el norte y se esté dispuesto "a todo" por concebir.

Justo antes del verano del 2010 el ginecólogo nos recomendó que nos planteáramos acudir a una clínica de fertilidad para informarnos. Al menos para ver qué posibilidades teníamos de un embarazo "natural". Quiero destacar que la fertilidad no es cosa de uno (bueno, salvo un caso de infertilidad total por parte de uno de los 2) sino que es la suma de la fertilidad del hombre y de la mujer (es decir: una mujer fértil puede conseguir un embarazo aunque su pareja tenga algún problema de fertilidad y viceversa).

Decidimos tomarnos las vacaciones para pensar qué íbamos a hacer... así que disfrutamos de nuestras vacaciones de verano y...

Cuando las cosas no son como uno pensaba (1ª parte)

Hoy en día vivimos en el mundo de la inmediatez: lo quiero, lo tengo. Bueno, quizás con la crisis las cosas están cambiando y ya no es así exactamente, pero seguimos en un mundo impaciente y creo que eso se traslada también al hecho de tener hijos.
La cosa funciona así: antes las parejas, los matrimonios, se constituían para crear una familia (o, a veces, con la "familia" ya en camino antes de la boda). Los hijos eran algo prácticamente inexcusable para cualquier matrimonio (que, además, sólo podían ser de un tipo: hombre + mujer). Todavía no sé cómo, pero las familias tenían 3, 4 o más hijos y, en muchos casos, sólo trabajaba el padre (el ¡cabeza de familia!). Para la mujer, y madre, la prioridad era criar a su prole y casi nunca tenía vida profesional (ni muchas veces personal) propia.
Hoy las cosas son muy diferentes: antes de plantearnos tener hijos buscamos tener estabilidad laboral (y, a ser posible, un trabajo que nos haga sentir realizados), casa, coche,... bueno, y por supuesto, el padre de nuestros hijos que debería ser nuestra media naranja si puede ser. Al final, nos centramos en lo material antes de ampliar la familiar y, bueno, para que engañarnos aunque no seamos unos derrochadores ni unos ricachones... también nos gusta disfrutar de la pareja (sea matrimonio o no) antes de ampliar la familia.
Mi caso también fue así: primero la carrera universitaria, varios trabajos en varias empresas y sectores hasta centrarme un poco, pareja estable (en mi caso, desde los 18 años, osea que esa parte la "solucioné" pronto... por decirlo de algún modo), boda (a los 24 años y ya con un año de convivencia a las espaldas), coche pequeñito (pero coche al fin y al cabo), piso (¡¡¡¡viva el boom!!!, compramos cerca de la "cresta de la ola" en precios...), hipoteca...
Tras esto... bueno, lo reconozco, un tiempo de ahorrar pero también de divertirnos de camping por españa, italia, portugal... y algo de esquiar (esto hace poco) y, sobretodo, bastante senderismo por la montaña...
Y llega un día en que dices... ¡¡ahora!! Nuestro momento llegó allá por agosto del 2008 osea que fue "pronto" según las estadísticas: yo tenía 28 años y la media de edad para tener el primer hijo en España es de 31,2 años. Es curioso porque la gente siempre te cuenta los casos en que fue "a la primera" o, como mucho, en un par de meses... y claro, cuando pasan los meses y no hay carita sonriente en el puñetero test... bueno, pues es inesperado y frustrante.
No tenemos antecedentes de infertilidad (que sepamos) en ninguna de las 2 familias... pero el bebé no llegaba. Básicamente, cuando dejé de tomar las pastillas no tenía la regla, cuando empezó a venir lo hacía cuando le daba la gana (y eso provoca muchos test de embarazo sin sentido) y, claro, fuimos al médico. No voy a entrar en todos los detalles porque esto se haría eterno, pero tras varias pruebas (véase análisis de sangre, ganmagrafía, ecografía, resonancia magnética de hipófisis con contraste...), pues un problema de tiroides y medicación al canto.

lunes, 17 de octubre de 2011

El principio y los porqués

Llevo unos días pensando en que, en este momento, con mi pequeñaja a mi lado mirando atenta como mami pulsa las teclas, no quiero olvidar todo lo que nos está pasando... cómo son las cosas, cómo las sentimos, los cambios, los problemas y las soluciones... 
Como ya hace meses que esta aventura empezó (de hecho más de un año) creo que es el momento de pasar a la acción y contar cómo he pasado de ser una mujer a ser una madre (¡¡¡sin dejar de ser mujer, eh!!!). 
Mi intención es contar y recordar mis experiencias pero también intentar ser de ayudar para otras mamás y futuras mamás que se sientan perdidas, desorientadas o que, simplemente, también quieran compartir su experiencia. 
Creo que los preciosos ojos azules de mi niña se merecen que cuente su historia, mi historia... nuestra historia como familia. Espero que esto pueda ser un regalo para ella, por ser mi luz.